Una fábula sueca, de Nicolás Díez

 Sinopsis:

Dos mujeres, que se presentan como hermanas, acuden al consulado sueco para solicitar la renovación del pasaporte de su padre, un anciano que, aseguran, no puede desplazarse. Desde el primer momento, algo en su relato no encaja. Ingrid, la cónsul que las atiende, percibe contradicciones y empieza a sospechar que tras esas dos figuras se oculta algo más.

Así, lo que parecía un sencillo trámite administrativo se transforma pronto en una obsesión. Las hermanas comienzan a infiltrarse, lenta y silenciosamente, en la vida privada de Ingrid, desdibujando los límites entre lo cotidiano y lo perturbador. A medida que la cónsul indaga, surgen indicios difíciles de ignorar: rumores siniestros, testimonios escalofriantes y la sospecha de que el anciano ha desaparecido sin dejar rastro.

Cuando el caso pasa a manos de la policía, la investigación oficial saca a la luz una verdad mucho más oscura de lo imaginable, en la que convergen negligencias, silencios y un horror difícil de asumir. Y, sobre todo, una duda que mantiene en vilo a toda una ciudad:

¿Qué hicieron con ese hombre?

Reseña:

Una fábula sueca, de Nicolás Díez, pertenece a esa categoría de novelas que te atrapa no por la velocidad de la trama sino por la atmósfera que consigue crear. Desde sus primeras páginas ha conseguido instalar en mí una sensación de inquietud difícil de definir, un desasosiego persistente que ha acompañado el desarrollo de la historia y que creo es una de sus mayores virtudes.

La novela parte de una situación aparentemente cotidiana: dos mujeres acuden al consulado sueco para renovar el pasaporte de su anciano padre. Sin embargo, las contradicciones en su relato despiertan las sospechas de Ingrid, la cónsul, y lo que parecía un simple trámite administrativo acaba derivando en una investigación que desvela secretos familiares, silencios prolongados y una verdad cada vez más esquiva.

Uno de los aspectos más destacados de la obra es la construcción de los personajes. Nicolás Díez sitúa a varias mujeres en el centro del relato y las dota de una personalidad propia y reconocible. Ingrid actúa como el motor inicial de la historia gracias a una mezcla de intuición, sentido de la responsabilidad y perseverancia. Frente a ella aparecen las hermanas suecas Elina y Kadja, figuras complejas y difíciles de descifrar. Especialmente interesante resulta Elina, un personaje que ejerce una poderosa atracción sobre el lector y cuya presencia contribuye a reforzar el carácter ambiguo y misterioso de la novela.

A medida que la investigación avanza cobra relevancia María, la policía encargada del caso. Su incorporación aporta una nueva perspectiva al relato y añade una dosis de determinación y firmeza que equilibra el componente más emocional de la trama. Se trata de una mujer de convicciones sólidas, capaz de mantener el rumbo incluso cuando las circunstancias parecen conducir a un callejón sin salida.

La ambientación constituye otro de los aciertos de la novela. Aunque bebe de algunos elementos característicos del noir escandinavo, Díez traslada esa atmósfera de incertidumbre y extrañeza al sur de España con notable eficacia. El resultado es una combinación singular en la que el paisaje luminoso andaluz contrasta con la oscuridad moral que envuelve los acontecimientos narrados.

Más allá de la intriga, Una fábula sueca reflexiona sobre la fragilidad de la memoria, los vínculos familiares, la vida en comunidad, los rumores y las consecuencias que pueden tener los secretos cuando se prolongan durante años. La novela evita las soluciones fáciles y mantiene hasta el final una tensión sostenida que obliga al lector a cuestionar constantemente lo que cree saber.

En conjunto me ha parecido una obra sólida y absorbente, capaz de combinar el suspense con una notable profundidad psicológica. Una novela que destaca por la calidad de sus personajes femeninos, por la atmósfera de inquietud que construye y por una historia que demuestra que, en ocasiones, la realidad puede resultar tan inquietante como la mejor ficción.

Una fábula sueca


El autor:

Nicolás Díez Barros (Granada, 1980) es licenciado en Filología Hispánica. Ha publicado numerosos relatos en revistas literarias (La Costa, Autores), y parte de su poesía ha aparecido en antologías como Alborismos. En 2017 fue finalista del Premio de Narrativa Breve de IDEAL.

Debutó en la novela en 2023 con Tres tonos de azul, una novela que propone una mirada singular sobre el presente y que obtuvo una notable acogida entre lectores y crítica. En 2024 publicó Cenizas, un libro híbrido compuesto por una novela breve y una serie de relatos que comparten una misma exploración narrativa.

Actualmente reside en Granada, donde compagina la escritura con la docencia.

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