Sinopsis:
En Canillejas hay un edificio de renta antigua sobre el que
pone los ojos un fondo de inversión para comprarlo y echar a los vecinos. El
bloque de pisos alberga a veinte familias y el bar del Julito. En él vive el
Botas, protagonista de la novela Yonqui, que, junto a personajes de otras
novelas del autor como Zip, el Tijeras o el Pirri empiezan a organizarse para
intentar salvar el edificio. Esas acciones legales llevadas a cabo junto a
diversas organizaciones parecen no ir a ningún lado, por lo que deciden diseñar
un plan para que el fondo de inversión se eche atrás, y quien lo diseña es el
Banderines, cerebro del atraco a un almacén de jamones que se describe en la
novela 5 Jotas. ¿Conseguirán entre acciones legales e ilegales que el fondo de
inversión deje de interesarse por el edificio?
Reseña:
Leer Fondo buitre es volver a un barrio que no necesita ser
explicado, porque se reconoce desde la primera página. Paco Gómez Escribano nos
lleva de nuevo a Canillejas con la
convicción de que ese territorio —físico y moral— sigue siendo un lugar desde
el que contar el mundo. El edificio amenazado por un fondo de inversión es solo
el punto de partida: lo que realmente se narra es la fragilidad de unas vidas
que siempre han estado al borde del derrumbe.
En Fondo buitre, ser del barrio implica una forma de hablar,
de beber, de mirar la política y de asumir que el futuro casi siempre llega
tarde. Canillejas es memoria compartida, pero también desgaste: bares que
resisten por inercia, vecinos envejecidos, rutinas que se repiten porque ya no
queda energía para inventar otras nuevas. La gentrificación no se presenta como
una palabra de moda, sino como una amenaza concreta, con nombres, fechas y
consecuencias irreversibles.
Los personajes marginales son el verdadero corazón de la
novela. Zip, el Tijeras, el Pirri, el Botas o Jero no buscan redención ni
compasión; sobreviven como pueden y, a veces, solo porque no saben hacer otra
cosa. Son personajes que ya habían aparecido en novelas anteriores del autor, y
reencontrarse con ellos produce una sensación extraña y poderosa: la de
comprobar que el tiempo también ha pasado para ellos. Gómez Escribano no los
idealiza; los muestra cansados, dañados, lúcidos y contradictorios. Su
marginalidad no es pose: es biografía.
El conflicto con el fondo de inversión Feldix articula la
novela, pero no la agota. Lo que se pone en juego es la desigualdad estructural
entre quienes habitan un lugar y quienes lo conciben como una oportunidad de
negocio. Frente al lenguaje frío del capital la novela opone la precariedad
emocional y material de los vecinos. La legalidad se revela insuficiente, y la
narración avanza hacia un territorio incómodo donde la resistencia pasa también
por decisiones éticamente ambiguas. La pregunta no es tanto qué está bien o
mal, sino qué queda cuando ya no queda nada.
El estilo de Paco Gómez Escribano es reconocible y coherente
con lo que cuenta. La prosa es directa, oral, cargada de ironía y de una
violencia que no busca escandalizar, sino ser fiel a un mundo donde nadie se
expresa con eufemismos. Hay humor negro, nostalgia y una tristeza persistente
que no se subraya, pero que acompaña cada escena. La novela negra funciona aquí
como una herramienta narrativa al servicio del retrato social, más que como un
fin en sí misma. Paco Gómez Escribano escribe sobre quienes resisten sin épica,
sobre quienes saben que probablemente perderán, pero aun así deciden no
apartarse del camino. Y en esa decisión, pequeña y obstinada, la novela
encuentra su verdad.
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| Fondo Buitre |
El autor:
Paco Gómez Escribano es autor de doce novelas, la diez
últimas de género negro. Desde la localidad de su barrio, Canillejas, aborda
temas universales, como la marginalidad, la delincuencia, las adicciones, la
falta de expectativas o la especulación urbanística. Con Manguis gana el Premio
Novelpol de 2016. Dos años más tarde gana el Premio Ciudad de Santa Cruz del
Festival Tenerife Noir con la novela Cuando gritan los muertos. Ha ganado
también el Premio Estandarte, el Premio Negra y Mortal y ha sido tres veces
finalista al Premio Dashiell Hammett de la Semana Negra de Gijón. También ha
sido finalista del premio Pata Negra de la Universidad de Salamanca y finalista
del premio Cartagena Negra. Ahora vuelve con la novela Fondo buitre, en la que
denuncia la actividad de los fondos de inversión que compran edificios con los
vecinos dentro.
Además de sus novelas, ha escrito dos poemarios y ha
participado en numerosas antologías colectivas de relatos y poemas, siendo
ponente en diversos foros e institutos públicos y centros de profesores y es
profesor en Cursiva, en donde imparte cursos de cómo escribir novelas de
ficción criminal. Actualmente trabaja dando clases en un instituto público.
X:
@gomezescribano / IG: @paco_gomez_escribano / BK:
@pacogomezescribano.bsky.social

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