Sinopsis:
En un centro logístico situado en
mitad de un páramo, en la Alcarria, a cien kilómetros de Madrid, ha muerto en
extrañas circunstancias uno de sus trabajadores. Encuentran el cadáver en un
bosque cercano, medio devorado por animales carroñeros. El ambiente laboral se
ha ido enrareciendo en las últimas semanas y se prepara una gran huelga.
Una protagonista inesperada surge
en mitad de todo el ruido. Tiene sus motivos para querer averiguar qué pasó
exactamente con ese compañero, pero quizá pesa más su turbio interés por saber
qué secretos se esconden en el seno del gigantesco almacén. Su nombre es Fina,
pero todos la llaman Mantis… y sabe más cosas de las que debería.
Reseña:
Leer Mantis de Francisco
Bescós es una experiencia que va más allá del thriller convencional. Lo que más
me ha llamado la atención no es tanto la trama —que funciona y mantiene la
tensión— como la forma en que está construida su protagonista, Fina.
Fina es un personaje poco
habitual. Tiene limitaciones físicas desde nacimiento, y la novela no las
convierte ni en un elemento decorativo ni en el centro melodramático del
relato. Al contrario, forman parte de su manera de estar en el mundo: de cómo
observa, cómo calcula y cómo decide actuar. Su cuerpo condiciona su
experiencia, pero no la define por completo, y ahí es donde la novela resulta
especialmente interesante.
Me ha parecido que su forma de
mirar la realidad es fría, casi quirúrgica. No busca empatía fácil ni despertar
compasión. Más bien obliga al lector a adaptarse a ella, a su ritmo y a su
lógica. Esto puede generar cierta distancia, pero también hace que el personaje
resulte más creíble y, en cierto modo, más incómodo.
Hay momentos en los que esa
incomodidad es clave: la historia no presenta la discapacidad como superación
ni como tragedia ejemplar, sino como una condición más dentro de un entorno ya
de por sí hostil. En ese sentido, la novela evita muchos tópicos y se acerca a
una representación más compleja, menos complaciente.
En términos formales, la
narración apuesta por un ritmo progresivamente ascendente. La primera parte se
centra en la contextualización de los personajes y el entorno, mientras que en
la segunda mitad se intensifican los elementos propios del thriller, con un
mayor peso de la acción y el suspense. El contexto laboral y social ocupa un
lugar central en la obra. El espacio del centro logístico no funciona
únicamente como escenario, sino como un elemento que condiciona las relaciones
entre los personajes y refuerza una visión crítica sobre la precariedad, la
invisibilidad y las dinámicas de poder en el ámbito del trabajo contemporáneo.
Mantis se presenta como una obra
que busca ampliar los límites del género, con una propuesta que prioriza la
atmósfera y la intención crítica sobre la adhesión a las convenciones más
clásicas del thriller.
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| Mantis, de Francisco Bescós |
El autor:
Francisco Bescós es publicista y escritor. Ha publicado las novelas
El baile de los penitentes, Premio
Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona, El costado derecho, El porqué
del color rojo; Premio Novelpol, Premio Pata Negra del Congreso de Novela y
Cine Negro de la Universidad de Salamanca y Premio Cartagena Negra),La ronda ganadora del premio Ciudad de
Santa Cruz de Novela Criminal 2024. Además ha recibido el premio Villanoir por
su contribución al género negro rural. Asimismo, es autor del libro de no ficción Las manos cerradas, donde
cuenta su testimonio como padre de una niña con parálisis cerebral. Mantis es su quinta novela,

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