Entrevista a Unai Goiketxea, autor de Oscuridad sin sombras

 Con Oscuridad sin sombras, Unai Goikoetxea publica la segunda entrega protagonizada por el inspector Ander Crespo, una novela que amplía el universo iniciado en Solsticio de invierno y profundiza tanto en la investigación criminal como en los conflictos personales de su protagonista. Ambientada en el Bilbao del verano de 2022, la historia aborda temas como la corrupción, la manipulación psicológica y los límites entre justicia y venganza. Hablamos con el autor sobre la evolución de la saga, el proceso de escritura y los dilemas que atraviesan esta nueva novela.


Me propuse espesar el caldo narrativo y dotar de mayor profundidad a esos personajes que quedaron un poco de lado en la primera entrega

1.-Oscuridad sin sombras es la segunda entrega del inspector Ander Crespo. ¿Qué querías desarrollar en esta novela que no estaba presente en Solsticio de invierno?

Solsticio de invierno supuso el arranque de la trilogía. Era una novela densa en cuanto a número de personajes y de acontecimientos que se iban desarrollando de una manera frenética. La acción prevalecía sobre los personajes. En Oscuridad sin sombras me propuse espesar el caldo narrativo y dotar de mayor profundidad a esos personajes que quedaron un poco de lado en la primera entrega. Quería convertirlos en individuos de carne y hueso, con sus defectos y sus virtudes. He pretendido humanizarles y creo que lo he logrado.

2.-En esta ocasión, Ander aparece más vulnerable y emocionalmente implicado. ¿Cómo ha evolucionado el personaje desde la primera novela?

La evolución en Ander es muy notoria. En la primera novela nos encontramos con un Ander en cuyo interior anidan la rabia y el sentimiento de culpa. Las pérdidas que ha sufrido en la vida le han hecho ser así, es cierto. Pero no es menos cierto que él se ha empeñado en escudarse en el trabajo, pretendiendo que la resolución de los casos cure por sí solos el desastre emocional que padece. En Oscuridad sin sombras, Ander toma conciencia de ese gran defecto suyo y comienza a trabajar en la sanación interior. La herida empezó a cicatrizar con la aparición del cadáver de su hermana, pero el camino hacia la curación aún será largo y tortuoso.

3.-La historia puede leerse de forma independiente, pero dialoga con la anterior. ¿Cómo gestionas la continuidad en una serie sin cerrar la puerta a nuevos lectores?

Ese es uno de los mayores retos al escribir una trilogía, ya que no todo el mundo va a descubrirte con la publicación de la primera novela, sino que muchos, como está sucediendo, llegarán a ti a través de la segunda. Lo cierto es que las novelas pueden leerse de manera independiente, pero, como es obvio, la experiencia lectora no tiene nada que ver, puesto que habrá muchas referencias que nos pasen por encima de la cabeza y situaciones que nos parezcan ilógicas. Para evitar esta desconexión total trato de seguir los trucos de otros autores que han escrito trilogías: acotaciones haciendo referencia a hechos acaecidos en las novelas anteriores, resúmenes, etc. Todo ello sin que el ritmo de la trama decaiga.

El ser humano es predominantemente bueno, pero la maldad sobresale por encima de todo buen acto

4.-La trama amplía su alcance hacia la corrupción y el abuso de poder. ¿Era una inquietud narrativa o una reflexión personal?

Ambos elementos están muy enraizados en nuestra sociedad. No mencionarlos sería caer en la ingenuidad, mirar hacia otro lado, cuando todo el mundo sabe que el dinero fácil atrae a los seres corruptos y corrompe a los que parece que no lo son. En cuanto al abuso de poder, qué decir en los tiempos que corren; hay mucho matón suelto que disfruta haciendo sufrir a la gente. No nos engañemos, el ser humano es predominantemente bueno, pero la maldad sobresale por encima de todo buen acto.

5.-¿Qué te interesaba explorar a través de los asesinatos rituales y la manipulación psicológica?

Que la voluntad humana es altamente maleable. En esta sociedad interconectada, donde todos acumulamos millares de amigos y seguidores, paradójicamente, nos sentimos más solos que nunca. Los vínculos reales han desaparecido: la calle, el barrio, las quedadas físicas con los amigos, los paseos. La consecuencia de todo ello ha sido una propensión para creernos aquello que conecte con algún pensamiento o idea nuestra. Las sectas y la religión han explotado ese filón desde siempre, pero ahora el campo está más abonado que nunca. En mi caso, yo lo he llevado al extremo, pero tampoco creo que el planteamiento sea descabellado.

Para mantener la atención y la tensión de una novela policíaca lo mejor es combinar la investigación de dos casos en paralelo

6.-Bilbao vuelve a ser escenario principal. ¿Qué papel juega la ciudad en la construcción del tono de la novela?

Bilbao es parte de mí, y yo soy parte de Bilbao. Es de Perogrullo, pero no por ello menos cierto. Cuando inicié la escritura de Solsticio de invierno no arranqué la trama con la idea de que mi ciudad se convirtiera en un personaje, simplemente, fue adquiriendo protagonismo con el devenir de la historia. Su papel es relevante porque marca el carácter de los personajes principales, sobre todo, de los de Ander Crespo y Pedro Gardeazabal. Ambos están forjados en acero como nuestro Botxo, se han endurecido hasta formar callo en sus corazones y, ahora, se adaptan a los nuevos tiempos, del mismo modo que lo hace nuestra ciudad. Tratan de ser modernos, pero, al igual que Bilbao, bajo su epidermis sigue latiendo un corazón indómito e industrial.

7.-El ritmo es uno de los puntos fuertes del libro. ¿Cómo trabajas la estructura para sostener la tensión?

Creo que para mantener la atención y la tensión de una novela policíaca lo mejor es combinar la investigación de dos casos en paralelo. Michael Connelly lo hace mucho en su serie de Harry Bosch y a él le funciona muy bien. Es importante que los dos casos sean síncronos, pero a la vez que uno tenga la mecha más corta que el otro. Esto te permite introducir un giro en torno a la mitad de la novela, y si lo hilvanas bien con el otro caso, puedes hacer que la lectura se convierta en una auténtica montaña rusa de emociones. Esa es la idea, al menos. En Oscuridad sin sombras también he introducido como novedad capítulos más cortos, que dotan de mayor velocidad a la historia.

8.-Los personajes secundarios ganan peso en esta entrega. ¿Son un apoyo para Ander o una forma de ampliar el universo de la saga?

Ambas cosas. Resulta un tanto pesado cargar todo el peso sobre los hombros de un personaje, sobre todo cuando se investigan más de un caso a la vez. Hay que dar espacio al resto de personajes para que brillen. En el caso de Oscuridad sin sombras, la que tomará el testigo será Miren Zarandona, un personaje que merece el foco porque es muy potente. Luego, están los personajes que voy dando a conocer en la novela para que el lector se familiarice con ellos. Ese es el caso, por ejemplo, de Felipe Lago. Que hace una aparición tangencial pero que multiplica mis opciones narrativas futuras. Otros secundarios en los que me podré apoyar serán Iskander Alonso e Iker Arteaga. Se trata, pues, de alimentar el universo Crespo con más columnas sobre las que sustentar el edificio.

9.-La mitología vasca aparece de manera contenida. ¿Qué aporta a la historia desde el punto de vista narrativo?

No tengo un especial interés en mostrar la mitología vasca. Hay otras autoras que lo han hecho mucho mejor y con mayor intención que yo. Dicho lo cual, este elemento será fundamental en el desenlace de la trilogía, pero de un modo que nadie podrá prever.

En Oscuridad sin sombras la trilogía comienza a divisar la luz

10.-¿Dirías que Oscuridad sin sombras es una novela más oscura que la anterior?

No. Para mí Solsticio de invierno es la novela más oscura de la trilogía. En ella se narra una injusticia descomunal y una venganza no menos brutal. La atmósfera de Bilbao está más cargada, es mucho más asfixiante y Ander se muestra con el corazón más emponzoñado que en el resto de la saga. En Oscuridad sin sombras, paradójicamente, la trilogía comienza a divisar la luz.

11.-La frontera entre justicia y venganza es difusa en varios momentos. ¿Buscabas incomodar al lector?

Buscaba que tomaran partido. Pincharles, hacerles reflexionar, que el entretenimiento está bien, pero la toma de conciencia también. Muchos nos tachan a los escritores de ficción de no ofrecer más que entretenimiento, como si los únicos que contaran verdades como puños, reflexiones existenciales, los secretos del sentido de la vida, fueran los escritores de narrativa contemporánea. Bueno, pues no, Philip Kerr, Lemaitre y Fred Vargas también te pueden enseñar una cosa o dos al respecto.

12.-Como autor, ¿en qué aspectos sientes que has evolucionado respecto a tu primera novela?

Creo que he mejorado en la forma de estructurar la novela. En la intención de ese primer acto de planificación, donde coloco los capítulos climáticos en lugares estratégicos para que la intensidad no decaiga. Percibo una mejora en la aplicación de esa visión global. Luego esta todas las bambalinas de la edición, donde se aprende muchísimo de las editoras, correctoras, etc. En este arte nunca dejas de aprender. A mí me falta muchísimo para llegar al nivel óptimo.

13.-Tras Oscuridad sin sombras, ¿qué puedes adelantar sobre el futuro de la serie?

Puedo adelantar que tenemos prevista la publicación para el mes de septiembre de este año, y que en esa novela se resolverá el gran trauma de Ander: la verdad sobre la desaparición de su madre.

Formulario express (respuestas rápidas)

Un lugar: Estocolmo

Un tema central de la novela: La redención.

Una palabra que defina a Ander Crespo: Coherencia.

Un reto al escribir esta segunda entrega: No caer en la repetición. No aburrir al lector.

Un personaje secundario al que volverías: Felipe Lago.

Un elemento clave del libro: La fragilidad del ser humano.

Thriller o novela negra: Thriller.

Planificación o improvisación: Planificación.

Una influencia literaria: Michael Connelly.

Una palabra para la saga de Ander Crespo: Compromiso.

Personaje que te hubiera gustado crear: Bernie Gunther.


Oscuridad sin sombras confirma la apuesta de Unai Goikoetxea por un thriller que combina ritmo, profundidad psicológica y reflexión social. Con esta segunda entrega, el inspector Ander Crespo se consolida como un personaje en evolución constante, y la serie avanza hacia un horizonte cada vez más ambicioso. A la espera de esa nueva historia, la conversación deja abiertas algunas de las preguntas que, como la propia novela, invitan al lector a seguir indagando.

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